Regionales 2020-01-17 09:50:24

Caso Débora Actis: ahora quiere ser querellante


La joven de María Juana, que decidió hacer su denuncia pública a través de las redes sociales, está contenida y recibió gran apoyo de la comunidad * Su abogado aseguró que se está trabajando para que a la brevedad se juzgue al agresor.

Desesperada y con el rostro bañado en sangre Débora Actis (21) denunció públicamente a su novio, Ramiro C. (28), a través de un video que subió a la red social Facebook, momentos después de que él la golpeara brutalmente.

El hecho ocurrió en María Juana la mañana del 25 de diciembre y por éste se imputó a quien hasta entonces era su pareja, por “lesiones leves dolosas agravadas por el vínculo y por ser en un contexto de violencia de género”. Ese mismo día se le impusieron restricciones de acercamiento y contacto. El abogado de la víctima, Martín Durando, aseguró que ella “va a declarar” contra su agresor en el juicio.

“Débora relató otros episodios anteriores” comentó el letrado, que agregó que “por la reunión que tuvimos con el fiscal Carlos Zoppegni-, haremos la presentación de constitución de querella, solicitaremos que se presente la acusación formal y se inicie el juicio oral y público en febrero”.


CREDIBILIDAD
Para el abogado no hay otra manera de proceder. La Ley N° 26.485, de protección integral de la mujer, “taxativamente prohíbe que se realicen convenios de mediación entre la víctima y el agresor; -por esto- interpretamos que no podría admitirse otra forma de resolución”, como una suspensión de juicio a prueba o un acuerdo de juicio abreviado.

“Como querellantes tenemos que establecer el monto de la pena” que, según la escala penal para este tipo de casos, “son condenas que van de 6 meses a 2 años” de prisión. Incluso aplicando la pena máxima, el imputado no iría preso porque “el cumplimiento puede ser suspensivo, dado que no tendría antecedentes penales”, aunque sí se le impondrían ciertas limitaciones.

Durando también adelantó que presentarán testigos expertos, como médicos y psicólogos, y dijo que “hay una base de credibilidad en la denuncia -de Débora- que incluso está acompañada de evidencias contundentes, que serán pruebas en el juicio”.

Aun así, hay que tener en cuenta que exponerse durante el proceso es duro y “siendo mayor de edad -Débora- deberá comparecer al juicio y eso es necesario, pero complicado. Exponerse ante un juez, ante el fiscal, el defensor y, a veces, ante el público en general, y declarar es muy difícil”, además de que podría cruzarse con el imputado.


APOYO Y CONTENCION
Debido a que la joven denunció en las redes el maltrato sufrido por parte de su pareja, “la requirieron constantemente desde los medios, lo que causó cierto estrés y angustia” porque volvía a revivir el hecho con cada entrevista. Por eso, “la idea es hacerlo -al juicio- lo más rápido posible”, ya que “Débora está expectante” porque quiere “que esto se resuelva”.

Aún así, haberse expresado a través de una plataforma online también hizo que recibiera mucho apoyo, aunque no dejaron de aparecer aquellas personas que descreen a las víctimas de violencia de género. “Ella expresó que espera que la exposición que ha tenido sea un mensaje, desaliente las conductas de violencia hacia otra mujeres y sea para prevenir”, aseguró su abogado, cuando comentaba que su clienta recibió numerosos mensajes “de mujeres que vivieron situaciones similares y no se animaron a denunciar”.

Débora está contenida. Volvió a la casa de sus padres junto a su pequeña hija, y está recibiendo tratamiento por parte de un grupo interdisciplinario con el objetivo de superar el trauma. Además, tuvo el apoyo “expresado por la gente en la calle y en las redes sociales”.


CARENCIA DE JUSTICIA
En una publicación del 1° de enero, Débora se lamentó que de “ganar” el juicio contra su agresor, la pena que recibiría sería muy baja y de cumplimiento condicional, por lo que continuaría en libertad.

Además de mostrar su enojo con aquellos que no le creen, la joven expresó: “Yo creo que todos sabemos como esto va a terminar… Cuando se vuelva a embriagar, va a terminar con lo que empezó”.

El miedo y la inseguridad que demostró surgen de la carencia de justicia que dice ver en el proceso. Y remató: “Así que me pregunto ¿si gano, qué estoy ganando?”.

FUENTE: El Litoral.
  





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